CONTROL DE GASTOS

¿Cómo hacer un control de gastos para tu negocio?
El control de gastos es una estrategia financiera que se debe aplicar en un negocio, para lograr mayores beneficios y evitar gastos innecesarios. Veamos qué debes tener en cuenta para hacer uno.
El control de gastos es una estrategia financiera que se debe aplicar en un negocio, para lograr mayores beneficios y evitar gastos innecesarios. Pese a eso, uno de los errores más comunes de los emprendimientos es carecer de un control de gastos o no llevarlo correctamente.
Beneficios del control de gastos
Con un control de gastos el emprendedor podrá hacer un análisis rápido de sus ingresos y egresos durante un periodo de tiempo, por ejemplo durante un mes.
Podrás saber cuánto dinero hay en tu empresa, qué gastos están pendientes y qué facturas faltan cobrar.
¿Qué pasa si no tienes un control de gastos?
Una de las consecuencias de no tener un control de gastos es que, al no saber cómo gastas tu dinero, no podrás detectar si tienes una fuga de recursos, ni sabrás qué cosas cambiar para mejorar tus finanzas.
Como ves, es indispensable que tengas un registro, es decir anotaciones de tus ganancias y de lo que vas gastando.
CÓMO CONTROLAR LOS GASTOS DE NUESTRA EMPRESA.
Una vez tengamos los gastos actualizados y clasificados, podremos implantar un sistema de control de gastos que constará de los siguientes pasos:
-
Se revisarán todos los gastos para distinguir cuáles son imprescindibles y cuáles son superfluos, y procederemos a prescindir de estos últimos.
-
A su vez, buscaremos alternativas menos costosas para aquellos gastos que sean susceptibles de ello. Una de las estrategias para disminuir el gasto podría ser la negociación con los proveedores actuales o la búsqueda de nuevos proveedores para el mismo tipo de servicio o producto a menor precio.
-
Barajaremos las posibilidades de “variabilizar” los gastos, esto es, convertir parte de los gastos fijos que no podamos eliminar en gastos variables con el fin de flexibilizar nuestra estructura de costes. Por ejemplo: contratar personal temporal, subcontratar servicios y operaciones, etc.
-
Habrá gastos que se produzcan de manera periódica y otros de manera puntual, y deberemos ser capaz de distinguirlos. Para ello, habrá que llevar un seguimiento de los gastos con el fin de periodificar aquellos que no sean constantes para así anticiparnos a ellos independientemente de cuándo se produzca el pago.
-
Por último, es conveniente dotar una provisión cuando existan gastos originados en el mismo ejercicio o en el anterior, pérdidas o deudas cuyo importe es conocido o se puede estimar con facilidad. De esta manera, nos aseguraremos de que en el momento en el que tengamos que hacer frente a esos gastos contaremos con los recursos suficientes. Un ejemplo de ello serían obligaciones derivadas de litigios en curso, por indemnizaciones o por deudas tributarias.
